Un niño de dos años no tuvo más remedio que dejarse caer a la piscina donde su madre le enseñaba a nadar, pues no parecía nada feliz con las clases. Resignado, realizó un ‘belly flop’ sin saberlo y su entrada al agua fue triunfal y tan humorística que su mamá, originaria de Estados Unidos, terminó por compartir el divertido momento en su perfil de Facebook.

