
DESTRIPACUENTOS
Por Antonio Callejo
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SUMARIO:
Los pequeños grupos con registro, se frotan las manos a la espera de negociar una alianza con los depreciados PAN, PRI y PRD. Salvador Ramos prepara su irrupción con una agrupación política estatal, para aliarse con AMLO; La alianza de su `clan´ con CJ, tiene fecha de caducidad; La `surrealista´ campaña de Mimenza, con dinero de sobra; Juan Vergara, un secretario cercano a la gente; Los `amloístas´ de Q. Roo buscan a Lydia Cacho; Le ofrecerían candidatura al Senado; Julián Ricalde, ya no va a la oficina… ¿becado?
CANCÚN, QUINTANA ROO (14 d marzo).- Los partidos `pequeños´, como se les conoce, junto con las agrupaciones políticas y los eventuales partidos estatales, saben que viene su momento. Si antes entendieron que tenían que ir con urgencia a hacer alianzas con los `grandes´, que son básicamente PAN, PRI y PRD, ahora estarán en una posición de mayor ventaja, esperando a cotizarse para que adherirse al mejor postor.
PAN, PRI y PRD, no las tienen todas a su favor. Al contrario.
El desprestigio de los institutos políticos, gracias a la multiplicación exponencial de casos de corrupción, sin distingos ni monopolios, los presentan como productos caducos, rancios. Carentes de frescura.
Está, sin embargo, el caso de Andrés Manuel López Obrador, cuyo denuedo rayano en la necedad, lo vistió últimamente de una nueva envoltura, para ofrecerse como si fuera una propuesta novedosa.
No lo es, y eso quedará para politólogos más lúcidos que este servidor. Empero, ni duda cabe que al tabasqueño se le ve como una especie de antídoto a la permanencia de los partidos `grandes´ en el escenario, y con el componente adicional de su consistencia `nacionalista´, y frente al nuevo escenario de las relaciones con Estados Unidos y el villano común de los mexicanos: Donald Trump.
Bueno, pues en este escenario los partidos `pequeños´, las nuevas agrupaciones políticas y los partidos estatales, se frotan las manos porque saben que si pueden añadir un punto porcentual a las votaciones, con eso serán codiciados para establecer alianzas. Esas coaliciones o acuerdos partidistas, las más de las veces, tienen un efecto de percepción más que de aportación real de votos.
Pero PAN, PRI Y PRD necesitan de todo. De los escasos, ausentes o pocos votos que logren añadir sumando alianzas, y también del efecto que produce el presentarse con más siglas de aliados en los logotipos de las boletas.
El gran enemigo común de las dirigencias nacionales de los partidos es, reiteramos, AMLO. Y el tabasqueño sabe por su cuenta que esa dispersión de votos que está ocurriendo, le beneficia directamente.
No decimos que sea bola cantada la llegada de López Obrador a Los Pinos. Sin embargo, si se debe reconocer que está robusteciendo sus posibilidades, mientras que el resto de los institutos políticos y sus dirigentes no atinan a recuperar la confianza ciudadana y menos a establecer los acuerdos necesarios entre sí o con fuerzas políticas emergentes, si las hubiera.
RAMOS BUSTAMANTE, POR UNA TAJADA JUNTO A AMLO, LEJOS DE CJ
En una entrega anterior expusimos aquí que Salvador Ramos Bustamante, cabeza visible de un clan familiar que tiene un lugar de privilegio en el gobierno de Carlos Joaquín (con los hijos: Alejandro, Emiliano, más yernos, nueras y accesorios), ya cambió su residencia a Chetumal, donde asesora a sus descendientes en el arte de la política, y también adelantamos que dedica una buena parte de su tiempo a establecer alianzas con grupos, especialmente con una logia masónica en esa ciudad.
La intención, también adelantamos, es la de formalizar una agrupación política cuyo membrete será la llave que les abra la puerta de un acuerdo para esperar una rebanada del pastel de 2018. Y obviamente, ni tiene porqué dudarlo, será con Andrés Manuel López Obrador. De modo tal, que la alianza del `clan Ramos´ con el actual gobernador, Carlos Joaquín, ya tiene fecha de caducidad.
EL SURREALISTA MIMENZA
La verdad es que no hay ninguna referencia de una irrupción en el plano político como la que representa Carlos Antonio Mimenza. Un empresario que empieza por reconocer su entrañable relación con la clase política que gobernó 12 años consecutivos, y que con ello admiten también su connubio y beneficio evidente, para luego arremeter contra los que engordaron sus bolsillos de forma además grotesca, es de un grado de cinismo que cuesta trabajo asimilar.
Ya se conoció que Mimenza es un terrateniente, dueño de media centena de terrenos de alta plusvalía, y además que esos predios los obtuvo gracias a esas relaciones con miembros del grupo político que hoy denuesta.
Y en su `cara-durismo´, se atreve a reconocer que “son mis amigos”, que los conoce de largo tiempo atrás, y los acusa de corruptos porque según él, tiene las pruebas que conoció de primera mano.
Lo más reciente de su extraña e inentendible campaña, para la cual gasta por cierto una fortuna en producciones cinematográficas, fue su viaje a Estados Unidos, a donde asegura, pedirá a las autoridades norteamericanas que apliquen la ley a esos sus amigos y socios corruptos. Qué alguien me explique, porque la verdad no entiendo nada.
¿O sea que Mimenza le apuesta al gobierno de Donald Trump para que intervenga en temas de México, y de Quintana Roo? ¿Eso le parece patriota y rentable en su campaña mediática?
Caray, la verdad es que es un caso muy curioso, sin muchos pies ni cabeza en el contexto político. Pero hay que reconocer que Mimenza se ve muy motivado.
JUAN VERGARA, PENDIENTE DEL SERVICIO DIRECTO A CONTRIBUYENTES
El secretario de Finanzas y Planeación, Juan Vergara Fernández, ya hizo una diferencia en ese cargo, pues sus antecesores se mantuvieron en una especie de retiro, lejos de los ciudadanos, y más cerca de los grandes contribuyentes.
No se había visto a un titular de esa dependencia supervisar directamente los procesos de atención a los ciudadanos. Desde su llegada al encargo, visita con frecuencia los módulos de atención y últimamente lo ha hecho para supervisar la entrega de las nuevas placas de circulación para vehículos.
Escucha las sugerencias, las quejas y ordena la pronta solución, pues esa es la instrucción que recibió del gobernador, Carlos Joaquín, de mantenerse cercano a la gente. Lo está haciendo eficientemente.
LYDIA CACHO, EN LA MIRA DE MORENA
Representantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo, avalados por AMLO, están tocando puertas y buscando un puente para llegar hasta la polémica periodista y escritora, Lydia Cacho Ribeiro, a quien pretenden ofrecerle una candidatura al Senado. El segundo lugar de la primera fórmula, que suena a un escaño garantizado.
JULIÁN RICALDE, EL BECADO
De repente, el entrón y animoso Julián Ricalde, que presionaba a través de sus publirrelacionistas para que le dieran la secretaría de Gobierno –cuando creía que le darían una parcela del gobierno por sus bigotes–, abandonó el escenario y hasta la secretaría de Desarrollo Agropecuario y Rural (Sedari), donde fue designado titular.
El encargado de despacho `de facto´ es su súper cuate, Armando Tiburcio, quien se presenta con los empleados como `politólogo´ y ocupa sus juntas de trabajo para `analizar´ los errores del gobierno del estado.
Hay que recordar que Ricalde Magaña se encargó, según sus propias palabras, de `limpiar´ la dependencia de `aviadores´ y de `mozas de buen ver´, pero que no saben hacer nada. Y ahora él mismo ocupa uno de esos lugares de privilegio. Está becado. @Antoniocallejo

