ANÉCDOTAS, REFLEXIONES Y COMENTARIOS: Muro de Honor del Congreso

Por Miguel Borge Martín

Iniciaba mi gestión como Gobernador, 12 años después de la erección de Quintana Roo como Estado Libre y Soberano. /Eran los años en los que con firmeza dábamos pasos para consolidar nuestra identidad y nuestra soberanía. /Era entonces muy importante resaltar el valor de nuestras raíces y nuestros orígenes, primero como Territorio Federal, y después como Estado Libre y Soberano.

Dos hechos fundamentales contribuyeron a forjar la identidad quintanarroense: La Guerra de Castas que inició en Julio de 1847, y 84 años después la instauración del Comité Pro-Territorio, el 6 de Octubre de 1931. /Estos dos acontecimientos, diferentes por las causas que los originaron, pero semejantes por los fines que perseguían, confluían, primero uno y después el otro, en un mismo propósito: disponer de un territorio para auto gobernarse, y para poder establecerse con seguridad para forjar un espacio seguro para ellos y su descendencia. /En esos dos movimientos y en sus actores, se fundamenta una parte esencial de la memoria del estado, que por su contenido histórico dan sustento al presente y futuro del Estado de Quintana Roo.

Basta imaginar cómo hubiesen sido las cosas si esos dos acontecimientos no se hubiesen producido.

Antes de la Guerra de Castas no existía ninguna delimitación territorial en esta parte del país, asociada a la presencia de un grupo humano como el que constituían los mayas, que eran explotados y marginados de los beneficios que producía su trabajo. /Adicionalmente, la población maya era tratada en condiciones opresivas y esclavizantes, lo que dio lugar a que se levantaran en armas contra sus opresores, teniendo entre sus líderes a Cecilio Chi y Jacinto Pat. /Y ante la incapacidad del gobierno local de detener el avance de la guerra, el gobierno federal determinó crear una entidad geográfica bajo la denominación de Territorio Federal de Quintana Roo, enviando generales y tropa para acabar con el conflicto, eliminando a los mayas rebeldes que encontraron en la selva el mejor refugio para defenderse y sobrevivir.

Ya disminuido el conflicto militar y en un estado de equilibrio controlado por las fuerzas militares, fue desarrollándose con mayor fluidez, desde Holbox hasta Chetumal, pasando por Isla Mujeres, Cozumel e Xcalak, otra corriente de población apegada al Mar Caribe, con un perfil geográfico y cultural propio, que salió en defensa de su Territorio cuando fue dividido entre Yucatán y Campeche, en Diciembre de 1931. /Este movimiento, formado principalmente por habitantes de Chetumal, pero con presencia también de personas de Isla Mujeres y Cozumel, consiguió, sin cejar en sus propósitos, que se reintegrara el Territorio Federal de Quintana Roo en 1935, después de mantener vigentes sus propósitos durante 4 años de lucha cívico-política para alcanzar su objetivo.

Es ahí entonces, en esas dos gestas, donde está nuestro origen como la entidad que surgió como Estado Libre y Soberano el 8 de Octubre de 1974. Sin esos dos movimientos políticos y sociales, que se expresaron de diferente manera en contra de las circunstancias existentes, no existiríamos como entidad política autónoma e independiente, con pleno derecho a defender e incrementar sus valores cívicos y culturales. /Por eso somos una entidad sanamente orgullosa de sus raíces mayas y caribeñas. /Por eso los quintanarroenses somos maya-caribeños.

Por consideraciones como las anteriores, me pareció importante, cuando era Gobernador del Estado, que se exaltaran las figuras históricas de los dos movimientos que dieron lugar a la creación del Territorio Federal de Quintana Roo: La Guerra de Castas en los nombres de Cecilio Chi y Jacinto Pat y el Comité Pro-Territorio, antecedentes directos de nuestra adhesión al Pacto Federal.

Por estas razones, el Gobierno del Estado promovió ante la VI Legislatura la colocación de sus nombres en el Muro de Honor del Congreso Estatal. /Ahí las figuras de Cecilio Chí y Jacinto Pat, líderes que guiaron a los mayas en su lucha social, así como la del Comité Pro-Territorio que luchó por la reintegración del espacio social, cultural y económico que hoy disfrutamos los quintanarroenses, encuentran un homenaje permanente que es tributo de gratitud de quienes tenemos la fortuna de vivir en Quintana Roo, un estado pujante que busca enaltecer las aspiraciones de justicia y libertad por las que ellos se entregaron apasionadamente y dieron sus vidas.

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