Una pareja en Texas, Estados Unidos, puso a prueba la política de unatienda de animales que consignaba que “todas las mascotas con correa son bienvenidas”, y llevaron a su buey Oliver para que sea atendido en ese lugar.

Una pareja en Texas, Estados Unidos, puso a prueba la política de unatienda de animales que consignaba que “todas las mascotas con correa son bienvenidas”, y llevaron a su buey Oliver para que sea atendido en ese lugar.